EMMANUEL BAPTIST CHURCH

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El plan simple de la salvación de Dios

El plan simple de la salvación de Dios
Un asunto de vida y muerte

Amigo: Yo le estoy haciendo la pregunta más importante de su vida. Tu alegría o angustia por toda una eternidad depende en su respuesta. La pregunta es: ¿Te has salvado?  Esta no es una pregunta de que tan bueno es usted, o si usted es miembro de una iglesia, pero ¿Te has salvado?
¿Está usted seguro de que usted irá al cielo cuando usted muera?

Dios dice que para usted ir al cielo, usted debe nacer de nuevo. En JUAN 3:7,  Jesús le dice a Nicodemo, “Todos tienen que nacer de nuevo.

En la Biblia, Dios nos dio un plan de cómo nosotros debemos nacer de nuevo, que significa estar salvados. Su plan es simple. Usted puede salvarse hoy. La pregunta es, ¿Cómo?

Primero, amigo, usted debe reconocer que usted es un pecador. Pues todos han pecado y están lejos de la presencia salvadora de Dios” (ROMANOS 3:23).

Y porque usted es un pecador, usted esta condenado a morir. Por que el pago que da el pecado es la muerte…” (ROMANOS 6:23).  Esto incluye la separación eterna, alejados de Dios en el infierno. “…Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio…” (HEBREOS 9:27).

Pero Dios te amo tanto, que el dio su propio hijo, Jesús, para cargar con tus pecados y morir en lugar tuyo. “Cristo no cometió pecado alguno, pero por causa nuestra, Dios lo trató como al pecado mismo, para así, por medio de Cristo, librarnos de culpa.” (2 CORINTIOS 5:21).

Jesús  tuvo que derramar su sangre y morir. “Pues la esencia de vida de la carne esta en la sangre” (LEVITICOS 17:11). “…y no hay perdón de pecados si no hay derramamiento de sangre.” (HEBREOS 9:22).

“Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” (ROMANOS 5:8).

A pesar de que nosotros no podemos entender como, Dios dice que mis pecados y los tuyos fueron cargados en Jesús y el murió en lugar nuestro. El se convirtió en nuestro sustituto. Es cierto. Dios no puede mentir.

Amigo, “Ahora, Dios ordena a todos, en todas partes, a arrepentirnos.” (HECHOS 17:30).

Este arrepentimiento es un cambio mental de estar en acuerdo con Dios, en que somos pecadores, y también estamos de acuerdo en lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.

En HECHOS 16:30-31, el carcelero de Filipos, le pregunta a Pablo y Silas: “…Señores, ¿que debo hacer para ser salvo?, Y ellos contestaron, Cree en el Señor Jesús, y serás salvo tú y tu familia.”

Simplemente creyendo en El, como el que cargó con tus pecado, murió en tu lugar, fue enterrado, y fue resucitado por Dios. Su resurrección poderosamente asegura que el creyente puede reclamar la vida eterna, cuando este recibe a Jesús como su salvador.

“Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él,  les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios.” (JUAN 1:12).

Todos los que invoquen el nombre del señor, alcanzarán la salvación.”(ROMANOS 10:13).

Todos”, lo incluye a usted. “…alcanzarán la salvación.” No significa “tal vez” o “no podrán”, pero seguramente alcanzarán la salvación.

Seguramente, usted se ha dado cuenta que es un pecador. En este momento, donde quiera que se encuentre, con arrepentimiento, aclame con su corazón en oración hacia Dios.

En LUCAS 18:13, el pecador oró: “Oh, Dios, ten compasión de mi, que soy un pecador.”
Solamente ore, Oh Dios, Yo se que soy un pecador.  Yo creo en que Jesús derramó su sangre, en su muerte, su entierro, y que su resurrección fueron por mi. Ahora, Yo lo recibo como mi salvador.  Yo te doy gracias por el perdón de mis pecados, el regalo de la salvación y de la vida eterna, por medio de tu piadosa Gracia, Amén.

Solo tome a Dios por su palabra y aclame su salvación por medio de la fe. Cree, y usted será salvado. Ninguna iglesia, o templo, ningún esfuerzo o acción de su parte puede salvarlo.  Recuerde, solo Dios puede hacer la misión de salvarlo. Completamente.

El plan simple de la salvación de Dios es: Usted es un pecador.  De esta manera, a menos que usted crea que Jesús murió en su lugar, usted irá al infierno por toda una eternidad. Si usted cree El como su crucificado, enterrado, y resucitado salvador, usted recibe el perdón por todos sus pecados y el regalo de la salvación eterna por medio de la fe.

Usted dirá, “Seguramente, esto no es tan simple.” Pero si lo es, así de simple. Así esta escrito en las sagradas escrituras. Este es le plan de Dios. Amigo, crea en Jesús y recibe a él como su salvador, hoy.

Si usted no encuentra este plan perfectamente claro, lea este mensaje, una y otra vez, sin ponerlo a un lado, hasta que usted lo pueda entender. Su alma vale más que cualquier cosa en todo este mundo.

¿De que le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su propia alma? (MARCOS 8:36)

Esté seguro que se ha salvado. Si usted pierde su alma, usted pierde el cielo y lo pierde todo. 
Por favor, Deje que Dios lo salve en este mismo momento.                         

El poder de Dios lo salvará, lo protegerá, y lo capacitará a usted para vivir una victoriosa vida cristiana. “Ustedes no han pasado ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no les dejará sufrir pruebas mas duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla. (1 CORINTIOS 10:13)

No confíe usted, en sus sentimientos. Ellos cambian. Confíe en la promesas de Dios. Ellas nunca cambian. Después que usted se haya salvado, hay tres cosas que usted debe practicar diariamente para crecer espiritualmente. Oración – por medio de la oración, usted habla con Dios. Leer la Biblia. Dios le habla a usted por medio de la Biblia. Compartir su testimonio. Por medio de su testimonio, usted habla por Dios.

Usted deberá bautizarse en obediencia a nuestro señor Jesucristo, como un testimonio publico de su salvación, y luego unirse a una iglesia que ponga su confianza el la Biblia, lo mas pronto posible. “No te avergüences, pues, de dar testimonio a favor de nuestro señor…” (2 TIMOTEO 1:8)

“Si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, yo también me declararé a favor de él delante de mi Padre que está en el cielo.” (MATEO 10:32)